La receta de bandeja es el arma secreta del que no tiene tiempo: lo cortas todo, lo metes al horno y te vas a la ducha. Y el boniato es el hidrato que mejor sienta: dulce, saciante y de digestión lenta.
Ingredientes (1 ración; multiplica ×4 para la semana)
- 150 g de pechuga de pollo (o contramuslo deshuesado sin piel si lo quieres más jugoso)
- 200 g de boniato en dados de 2 cm
- 1 pimiento rojo y media cebolla en tiras
- 1 cucharada de aceite de oliva (10 ml)
- Pimentón ahumado, ajo en polvo, comino, orégano, sal y pimienta
Cómo se hace
- Horno a 210 °C. En un bol grande mezcla boniato, pimiento y cebolla con la mitad del aceite y las especias.
- Extiende en la bandeja en una sola capa (si se amontona, se cuece en vez de asarse). 15 minutos.
- Mientras, adoba el pollo con el resto del aceite y especias. A los 15 minutos, saca la bandeja, remueve y añade el pollo encima.
- 15 minutos más. El boniato tiene que estar dorado en los bordes y el pollo con el interior blanco, no rosado.
Los números (con pechuga, aprox.)
≈ 430 kcal · 49 g proteína · 48 g hidratos · 12 g grasa — con contramuslo: 500 kcal y 19 g de grasa.
Trucos
- Contramuslo para el táper: aguanta mejor el recalentado que la pechuga, que se reseca.
- Salsa en 30 segundos: yogur griego, limón, ajo y sal. Le da vida al cuarto día.
- Volumen: 300 g de boniato y una cucharada más de aceite: 600 kcal.
Foto: Vanessa Loring / Pexels.